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Cómo optimizar tu categoría de Monotributo y evitar pagar de más

Al momento de darse de alta en el Monotributo, varios factores inciden en la categoría asignada y, por lo tanto, en el valor mensual de la cuota: facturación estimada, metros cuadrados afectados a la actividad, consumos, alquileres devengados y otros parámetros establecidos por ARCA.

Claves para no sobrefacturar tu categoría

Un error frecuente al inscribirse es sobreestimar la facturación anual esperada. Cuando el contribuyente declara un monto demasiado alto, ARCA puede asignar una categoría superior a la necesaria, elevando el costo mensual desde el inicio.

Lo recomendable es estimar los ingresos dentro de un rango realista, sin inflarlos. La categoría se ajusta durante la recategorización semestral, por lo que comenzar en un nivel acorde (y no por encima) permite afrontar los primeros meses con la cuota mínima posible, siempre dentro de los límites del régimen.

Otros factores que pueden encarecer la cuota

Además de los ingresos declarados, existen variables que pueden ubicar al contribuyente en una categoría más alta:

  • Alquiler de un espacio profesional: Los metros cuadrados, el valor del alquiler y ciertos consumos pueden impactar en la categoría. Si no es estrictamente necesario, se aconseja evitarlo. 
  • Relación de dependencia simultánea: Quienes trabajan en relación de dependencia —aunque sea de forma parcial— mantienen las cargas sociales y la obra social cubiertas por el empleador. En estos casos, el monotributista sólo abona el componente impositivo, lo que reduce significativamente el costo mensual. 

Estas decisiones pueden ayudar a optimizar la carga fiscal dentro del marco normativo vigente y evitar costos innecesarios desde el comienzo.

Fuente: iProfesional